Defensa Medieval

El día de ayer  estuve mucho tiempo en el aeropuerto debido a que todos los vuelos quedaron retrasados como resultado de una tremenda tormenta, común en nuestra ciudad en estos meses. Al estar en aquel lugar, sin nada que hacer,  fui a la librería o mas bien puesto de revistas para comprar algo que pueda leer en lo que salía el avión en varias horas. Y por qué no, leer mientras comer en uno de los restaurantes de comida norteamericana que tanto me gusta.

La revista que compre fue una de innovaciones tecnológicas en la época medieval, un tema que me parece muy interesante. Debo decir, que por lo general, las revistas que compro en el aeropuerto son un fraude y terminan siempre por decepcionarme tremendamente. Sin embargo esta revista fue la excepción ya que me fue suficiente para leer con gusto en mis horas perdidas en el aeropuerto.

Un apartado que me gustó mucho, fue uno de la tecnología de guerra en esa larga época a la que erróneamente nos referimos como las “épocas obscuras “.

Los campos de batalla medievales  estaban conformados por  piezas especificas que actuaban de manera especifica casi en todas las situaciones ya que no había mucha flexibilidad  en los movimientos tácticos  debido a que no había tampoco mucha flexibilidad en la mente de los comandantes y capitanes responsables de las operaciones tácticas.

Un ejercito medieval consistía de varias partes, pero hoy hablaremos de las labores defensivas.

-Castillo-     

 Los castillos en la época medieval, no solo eran lugares esplendidos de residencia para la aristocracia, sino que eran fortalezas de guerra  que se tenían que defender como mínimo dos veces por año, esto por supuesto cuando las contiendas no duraban todo el año o varios años como bien podía suceder. La estrategia a seguir de cualquier rey competente y con aspiraciones, era tener una red de castillos construidos en posiciones estratégicas –nunca muy lejos uno del otro- para poder comunicarse por medio de antorchas y cartas, además de tener la cercanía necesaria para ser reabastecido en municiones, víveres o tropas en un momento apretado. El castillo tenía murallas muy altas y torres por todas las esquinas a través de las cuales se dispararían flechas; lanzas o inclusive piedras que cayeran sólidamente sobre los soldados enemigos además de utilizar aceite con fuego y agua hirviendo.

-Catapultas-   

 Las catapultas eran unas maquinas lanzadoras de piedras enormes de cientos de quilos hacia las tropas enemigas aplastándoles como la pisada de un elefante a cascaras de huevos con cada impacto.  Estas titánicas maquinas estaban localizadas dentro de los castillos pocas veces ya que la mayoría se encontraban a una distancia bastante considerable en la retaguardia para poder usarlas inclusive cuando el enemigo se encontrase en las faldas del castillo. Las catapultas también podían utilizarse con fuego y aceite que prendía al enemigo como un infierno.

Esto es tan solo la cereza sobre el pastel de la guerra defensiva medieval, un tema fascinante.